Afeitarse con máquina eléctrica
Has oído hablar de ella porque es una herramienta versátil y muy útil que merece mucho la pena. Sí hablamos de la máquina eléctrica, ese dispositivo de afeitado que nos hace la vida mucho más fácil. No obstante, no todos consiguen un afeitado apurado y profesional. En este artículo de Primor te contamos los trucos y los mejores consejos para la depilación con maquiná eléctrica en pocos pasos.
Trucos para usar tu maquina eléctrica (y no morir en el intento)
- Cualquier afeitado comienza por preparar tu piel. Para ello, lava tu rostro con agua tibia para abrir los poros y ablandar el vello facial. Otro consejo que dan los expertos es que uses un limpiador suave, con el objetivo de eliminar la sociedad y el exceso de grasa.
- Después seca bien tu rostro con una toalla suave, ya que la piel húmeda puede dificultar el deslizamiento de la maquinilla eléctrica, e irritar la piel.
- Para ahorrarnos irritaciones, te recomendamos que uses una crema o gel preafeitado. Ya sabemos que las maquinillas eléctricas son mucho menos proclives a causar irritaciones, pero mejor prevenir que curar.
- Ten en cuenta que cada maquinilla eléctrica puede tener unas características y recomendaciones específicas de uso diferentes. Por lo que, aunque son bastante intuitivas, también es recomendable tener en cuenta las instrucciones del fabricante. Sobre todo porque estas describen el método óptimo para ahorrar tiempo y conseguir un resultado profesional.
- Recuerda que siempre hay que afeitar en dirección al crecimiento del cabello para así reducir la irritación y conseguir un afeitado mucho más suave. Para un afeitado más apurado, puedes realizar varias pasadas con cuidado.
- Eso sí, mantén siempre, siempre la maquina limpia. De esta forma, además de alargar la vida útil de tu herramienta, prevendrás la acumulación de bacterias y mantendrás tu dispositivo siempre limpio.
Siguiendo un poco la línea de la limpieza del dispositivo, también te recomendamos reemplazar las cuchillas o cabezales según sea necesario. Te ahorrarás cortes y dramas futuros.
Ahora es hora de hidratar la piel. Una vez hayas terminado de afeitarte, enjuaga tu rostro con agua fría para así cerrar los poros y luego aplica una crema hidratante para calmar y suavizar tu rostro. Los mejores aliados son los productos sin alcohol.
